El hambre y la salud integral
HOME > PUBLICACIONES >
Anales Venezolanos de Nutrición Vol 16, No. 2, Año 2003 >
Tamaño del Texto Imprimir Artículo Recomendar a un Amigo

    Maritza Landaeta de Jiménez2, Marlene Fossi2, Marisa Cipriani2, Karen del Busto2, Karina Garcia2, Julio Escalona3, Hernán Méndez Hernández2

    1. El equipo de investigadores de Fundacredesa presentó esta conferencia en la Asamblea Nacional, Comisión Familia, Mujer y Juventud. Mesa de Trabajo: Hambre. Caracas, 2003.

    2. Fundación Centro de Estudios sobre Crecimiento y Desarrollo de la Población Venezolana.

    3. Facultad de Ciencias Económicas y Sociales (FACES) U.C.V. fundacredesa@cantv.net
Introducción
El hambre es un tema asociado a una problemática más general, el tema de la calidad de vida, un tema de carácter multicausal y multifactorial, un tema que nos remite a una visión de totalidad sobre el tema de la pobreza. No sólo a los ingresos que recibimos o no recibimos, no sólo a los alimentos disponibles o no disponibles, no sólo al hambre satisfecha o no satisfecha, sino también a la cultura a la que pertenecemos, a la relación con el ambiente, al sistema productivo, a la forma cómo adquirimos los alimentos, a la distancia que existe entre el alimento y cada uno de nosotros y muy especialmente con la familia, nuestra familia.

En fin, al complejo de interrelaciones que podríamos establecer entre el alimento que consumimos, la manera como llegó a nuestras manos (lo compramos o lo produjimos directamente), la forma como lo procesa nuestro organismo, la capacidad que tiene como nutriente útil y el proceso que le permitió a la sociedad y al planeta, poner en nuestras manos.

En la sociedad contemporánea, no sólo se ha empobrecido el ser humano, se ha empobrecido en forma grave y peligrosa, la naturaleza. Hoy está en juego la existencia misma del planeta tierra. Entonces, cada vez que ingerimos los alimentos, lo que está en juego no es sólo lo que pueda significar para nosotros, para nuestra familia, sino lo que puede implicar como proceso de destrucción o de fortalecimiento de un complejo ecológico que soporta todas las formas de vida (1).

En resumen digamos que el hambre no es individual. El hambre es de la familia, de un conjunto social que como tal, está interconectado con la totalidad del universo. Por tanto, no podemos abordar el tema desde un enfoque parcial.

Generalmente, la economía y otras disciplinas, consideran el hambre como una demanda, pero nutrirse no es sólo satisfacer esa demanda, pues ella puede ser cubierta sin que exista nutrición. Entonces, se plantea el problema de cómo alimentarse y nutrirse pueda ser un solo proceso, lo que nos podría llevar a analizar entre otros temas, los siguientes:
  • La educación para la salud.

  • La producción de alimentos de calidad de acuerdo a estándares nutricionales definidos.

  • La desnutrición como un fenómeno social.

  • La salud, la ecología y la producción de alimentos: Los productos transgénicos, la agricultura contaminante y los componentes nocivos para la salud de los productos procesados industrialmente.

  • La disponibilidad de los alimentos: La seguridad alimentaría.

  • La política: El hambre y la transformación de la visión sobre la vida y la muerte, el hambre y la capacidad para hacer y pensar.
Como resalta de estas consideraciones el tema del hambre pertenece, sin dudas, al campo de la complejidad, al campo de la visión sobre la totalidad, es decir, es un tema vinculado a la ecología.

Fundacredesa en todas sus investigaciones, adoptó un enfoque sistémico para el estudio de las condiciones de vida de los seres humanos en nuestro país, cuya unidad de estudio es la familia en su nicho ecológico. Ha fundamentado sus investigaciones en relacionar el crecimiento y desarrollo del niño y del adolescente, y las características de la población en general, con los factores económicos, sociales y culturales de la familia y con el ambiente, a través del índice Graffar - Méndez Castellano, que ofrece una visión integral de las condiciones de vida de la población y permite medir las consecuencias de la desigual distribución del ingreso por estrato social (2).

Se considera que la familia debe satisfacer las necesidades básicas de sus miembros, es el centro de formación y transmisión de valores morales y espirituales, así como también de las tradiciones y características de cada sociedad. Es además la institución principal en la vida del niño y del adolescente por propiciar el contacto de ellos con el medio ambiente, es decir en la familia se produce la socialización y se prepara al niño para el encuentro futuro con la vida (3).

La ubicación y protección de los grupos humanos con mayores carencias: hambre de amor, de afecto, de alimentos, de educación y en general de todos aquellos con condiciones de vida precaria, es parte del urgente problema que se nos presenta dentro del enfoque ecológico del hambre.

Anales Venezolanos de Nutrición: Vol 16, No. 2, Año 2003
Anales Venezolanos
de Nutrición
Vol 16, No. 2, Año 2003

Ir al principio       
PRIVACIDAD | ACCESIBILIDAD
Fundación Bengoa para la Alimentación y Nutrición - RIF J-30729211-3
8va Transversal con 7ma Avenida. Quinta Pacairigua. Altamira.
Telfs: +(58-212) 263.7127 / 263.6918 / 339.5167 - Fax: +(58-212) 263.6918
E-mail: info@fundacionbengoa.org
Caracas - Venezuela
Desarrollado por: