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Food insecurity in Venezuela En 1999, la FAO inició la publicación anual de un documento bajo el titulo "El Estado de la Inseguridad Alimentaria en el Mundo", entendiéndose como tal el hecho de que "la población se ve obligada a convivir con el hambre y teme morir de inanición". En este sentido, puede afirmarse que la historia de la humanidad es en gran parte la historia de la lucha por la consecución de los alimentos y contra el hambre, un problema que no ha podido aún ser superado globalmente a pesar de logros tan trascendentales como el dominio del fuego por el hombre, en la interfase evolutiva entre el HomoAntecesor yel Homo Sapiens (1); la domesticación de los animales en el período neolítico, la aparición de la agricultura vegetal hace aproximadamente 20 milenios y los grandes cambios políticos y tecnológicos que ocurren entre los siglos XVII y XX; ni la extraordinaria revolución agrícola e industrial que ocurre entre los años 20 del siglo XX hasta el presente y que alcanza gran ímpetu después de la segunda guerra mundial, gracias al continuo mejoramiento gen ético para la obtención de variedades de alto rendimiento,'a la sofisticación de las prácticas de la irrigación, la mecanización agrícola y a la producción y aplicación masiva de los insumos tecnológicos fundamentales, especialmente los fertilizantes químicos, todo lo cual ha permitido en aquellas áreas geográficas y países donde se les aplica, con base en la racionalidad que impone la ciencia y la tecnología, multiplicar el rendimiento de las producciones agrícolas.
El concepto actual de seguridad alimentaria es de formulación reciente. En el mundo privaban situaciones que colidían con el mismo: Francia soportó 13 períodos de hambre en el siglo XVI, 11 en el XVII, 16 en el XVIII y 10 en el XIX; en Irlanda, entre 1848 y 1849 muere más de un millón de personas por falta de alimentos y 1.5 millones se ven obligadas a emigrar. Rusia sufrió 6 períodos de hambre en la segunda mitad del siglo XIX y, solamente entre 1932 y 1993, el hambre fue responsable de la muerte de 3 millones de personas. En la India entre 1860 y 1900 ocurrieron más de 15 millones de muertes por hambre y, después de la 1 a y la 2a guerra mundial, Europa, en general, sufrió severas limitaciones alimentarías (2). A lo anterior hay que agregar el hambre que perdura en muchos países de África, Asia y América Latina.
Puede afirmarse que hoy en día la producción de alimentos es más que suficiente para satisfacer las necesidades de toda la población del planeta pero su distribución es muy desigual. Así por ejemplo, los países desarrollados donde habita solo e120% de la población del mundo, producen 848.754 millones del total de cereales (3), equivalentes al 44% de la producción mundial; este patrón se repite para casi todos los rubros o grupos de rubros de la agricultura.
De esta manera, salvo en los casos debidos a las injusticias sociales prevalentes, el hambre y la malnutrición han sido erradicadas en los países desarrollados en los cuales la suficiencia alimentaria y el exceso de alimentos alcanzado ha sido, y esto hay que enfatizarlo, con base en una producción agrícola propia que, a su vez, le permite un brutal dispendio alimentario. También en gran parte del Asia, con grandes esfuerzos y con modelos dietéticos modestos, estos flagelos han sido superados. Por el contrario, las regiones que siguen siendo severamente afectadas son África en primer lugar y, en menor magnitud, la América Latina, región ésta en la cual persisten el hambre, la malnutrición y la inseguridad alimentaria en varios países, resultando inaudito el caso de Venezuela, país que ha contado y cuenta con ingentes recursos financieros y naturales fundamentales para el desarrollo de la agricultura.
En este país, en los años transcurridos entre 1960 y comienzos de los años ochenta se habían aumentado los consumos diarios per capita de aproximadamente 2000 kcal y 50 g de proteína ql,le prevalecían en las décadas de los años 40 y 50 (4), hasta contar con disponibilidades alimentarias equivalentes a 2187 kcal y 50 g de proteínas en 1962-63; a 2385 kcal y 59,S g de proteína en 1969-71 y, a 2719 kcal y 68,9 g de proteína para 1979-81 (4,5). Esta evolución aparentemente positiva ocurrió en base, fundamentalmente, a la importación de alimentos, porque las producciones de la mayor parte de los rubros de la agricultura venezolana han sido erráticos y decrecientes, con la única excepción de las hortalizas entre los productos vegetales y el incremento apreciable de la contribución de las carnes; en particular las de aves y cerdos, producidas principalmente con alimentos provenientes de la importación (3) (Cuadro 1).

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