Bebidas energéticas ¿Aliadas o Enemigas?


Angélica Goenaga
Fundación Bengoa

Con todos los cambios en nuestro estilo de vida, las actividades diarias y el estrés al que continuamente se somete la sociedad, nos quejamos constantemente de "falta de energía" y cansancio, por tanto desearíamos tener una cantidad extra de energía que nos ayude a afrontar el día o determinados esfuerzos físicos con más vitalidad, al tener más energía se incrementa nuestra capacidad para trabajar, una característica muy deseable para todos, especialmente para los individuos activos. Por ello, se hace atractivo el concepto de "Bebida Energética" (hidratación y energía juntas en un mismo envase).

Se conoce por Bebidas Energéticas todas aquellas bebidas libres de alcohol, generalmente gasificadas compuestas básicamente por agua, azúcares, cafeína y otros ingredientes como aminoácidos, vitaminas, minerales y extractos vegetales. Se les puede clasificar como alimento funcional, ya que han sido diseñadas para proporcionar un beneficio específico, brindar al consumidor una bebida que ofrezca vitalidad cuando por propia decisión o necesidad, debe actuar ante esfuerzos extras físicos o mentales.

Sin embargo, a pesar de los beneficios aparentes que ofrecen a simple vista, consumir este tipo de bebidas sin ningún control y sin conocer que es lo que estamos administrando a nuestro cuerpo puede resultar perjudicial para nuestra salud, no todas las bebidas energéticas son válidas para todas las personas, ni para todas las circunstancias, por tal razón es importante conocerlas.

Comencemos conociendo su composición:

Carbohidratos:

La mayoría de las bebidas vendidas como energéticas contienen altas concentraciones de carbohidratos (azúcares que proporcionan energía al organismo). Consumir alta concentraciones de estos azúcares puede disminuir la absorción de los líquidos desde el intestino hacia la sangre y en consecuencia puede impedir la rehidratación durante el ejercicio. Por lo tanto, las bebidas energéticas no son apropiadas para el consumo inmediatamente antes del ejercicio o durante algún tipo de ejercicio que pueda comprometer la pérdida de fluidos del cuerpo por el sudor o por problemas digestivos.

Cafeína

La cafeína es un estimulante del sistema nervioso central y a pesar de que su efecto es temporal, esta puede hacer que la persona que la consuma se sienta mas "energizado". Desafortunadamente, unas dosis altas de cafeína hacen que se sientan ligeros dolores de cabeza y si se consume después que se ha comenzado el ejercicio, la cafeína puede generar malestar gastrointestinal, aspectos que pueden deteriorar, en lugar de mejorar el rendimiento. Además, las dosis de cafeína contenidas en las bebidas energéticas no siempre aparecen en la etiqueta y podrían ser suficientemente altas.

Hierbas

Muchas bebidas energéticas contienen formas herbales de cafeína que incluyen a los extractos de semillas de guaraná, nueces de cola y hojas de hierba mate. Algunas personas que no quieren ingerir formas sintéticas de cafeína aparentemente son persuadidas de que los estimulantes herbales son mucho más saludables. Sin embargo, es prácticamente imposible conocer la cantidad exacta de cafeína u otros compuestos de las plantas que son contenidos en las bebidas energéticas, debido a la gran variedad en las fuentes y formas de procesamiento. Además, para asegurarse de que los consumidores tengan al menos una respuesta psicológica a las bebidas energéticas que contienen formas herbales de cafeína, los fabricantes con frecuencia añaden cantidades conocidas de cafeína sintética.

Proteínas y aminoácidos

Algunos ingredientes de las bebidas incluyen aminoácidos que forman parte de la estructura de las proteínas como la glutamina, arginina y taurina con la finalidad de reducir la probabilidad de sobre-entrenamiento en atletas de resistencia. Sin embargo, no se ha comprobado el efecto positivo en el rendimiento del ejercicio.

Triglicéridos de cadena media

Las grasas toman mayor tiempo para vaciarse del intestino que los carbohidratos o las proteínas, por esta razón, no son una fuente inmediata de energía para el cuerpo antes y durante el ejercicio. Los triglicéridos de cadena media (TCM) son metabolizados más rápido y han sido añadidos a algunas bebidas energéticas con la finalidad de retardar la fatiga, permitiendo que el cuerpo use los triglicéridos como fuente de energía.

Vitaminas y minerales

En los atletas que consumen una dieta razonablemente normal es muy poco probable que tengan una deficiencia de vitaminas. Por lo tanto, su rendimiento durante el ejercicio no se incrementará si emplean suplementos de vitaminas. Sí un atleta quiere estar seguro de su ingesta de vitaminas, un suplemento de polivitaminas será una alternativa mucho menos costosa y más efectiva que una bebida enriquecida.

Para muchos deportistas que tienen que lidiar con sus entrenamientos, carreras, colegio y vidas personales, el tiempo no es suficiente para alimentarse e hidratarse adecuadamente. Por lo tanto, consumir una bebida energética puede ser percibido como una forma rápida de obtener energía extra para pasar el día, compensar cualquier "supuesta" deficiencia en vitaminas, minerales o incrementar el rendimiento. Desafortunadamente, la mayoría de las bebidas energéticas no pueden cubrir unas expectativas tan altas, ya que usualmente no están eficientemente formuladas para hacer funcionar mejor al organismo, incrementar la fuerza, la velocidad, la resistencia y otros requerimientos del rendimiento deportivo, cuando se consumen inmediatamente antes o durante el ejercicio.

Estar óptimamente "energizado" requiere un nivel aceptable de actividad física, sueño adecuado, alimentación balanceada e hidratación y una bebida energética por si sola nunca sustituirá a todos estos elementos.

Por esta razón se recomienda:

La salud es una condición de completo bienestar físico, mental y social, que implica más que la ausencia de enfermedades, lamentablemente el aumento de las expectativas de vida trae consigo el deterioro de la salud, porque olvidamos que aspectos sencillos como una alimentación adecuada, un buen descanso y realizar actividad física, permite no sólo incrementar la esperanza de vida sino su calidad.

Referencias