Cena de Navidad sin kilos de más


Betty Cantillo
Fundación Bengoa

Desde el primer día de diciembre, las personas se preparan psicológicamente para aceptar esos kilos de más que suelen dejar las fiestas navideñas y de fin de año, teniendo luego que afrontar las dificultades y sacrificios que para algunos implica bajar de peso.

Con los excesos en la alimentación en las fiestas decembrinas, fácilmente pueden aumentarse 3 ó 4 kilos en enero. Adicionalmente a los kilos de más, por lo general aparecen también la acidez, el dolor abdominal, pesadez estomacal, gastritis, etc., lo que implica que en enero, además de una alimentación más estricta para alcanzar el peso ideal, se requerirá también gastos en atención médica.

Con la llegada de diciembre se incrementa el número de festejos acompañados de comidas típicas. Nuestros platos navideños tienen muchas calorías y grandes cantidades de grasas y/o azúcares: hallacas, pavo relleno, pernil, ensalada de gallina, jamón ahumado, torta negra y, por supuesto, el pan de jamón. Sumados a estas preparaciones como amigos inseparables, están presentes en toda cena navideña y de fin de año las bebidas alcohólicas, siendo la más frecuente la cerveza, el vino y el ponche crema, además de los refrescos caracterizados por su alto contenido de calorías y azúcares.

La buena noticia es que es mucho más fácil controlar lo que ingerimos que lamentarnos en enero, o achacarle la culpa a la balanza por los kilos de más que refleja, y que se evidencian en los jeans que nos quedan más apretados, el botón de la camisa que casi estalla o el vestido que ya no nos entra.

Una cena navideña típica venezolana aporta aproximadamente 2.600 kilocalorías (Kcal). Esto implica que sólo en una comida consumimos más de lo recomendado para todo el día (2.300 Kcal/día según el Instituto Nacional de Nutrición). Entonces, ¿eliminamos la cena navideña si no queremos kilos de más? ¿Hacemos hallacas sin carne ni cochino, o nos comemos sólo la hoja de la hallaca?

Las comidas copiosas, como una cena navideña, se consumen una o dos veces por año. Por lo tanto no deben ser motivo de preocupación y, si se realizan de manera esporádica, no implican cambios importantes en nuestro peso corporal. El problema no está en la comida, sino en la frecuencia y cantidad en que se consumen.

Algunas recomendaciones para mantener el peso corporal en diciembre son:

Comer en diciembre no tiene que ser una tortura psicológica. Disfrute de los placeres de la comida y bebida navideña, pero sin excesos.

Fuentes: