La diabetes no dependiente de insulina en los niños... ¡Un problema que crece en la actualidad!!


Melisa Gómez Allué

La Diabetes tipo 2 o también llamada diabetes no dependiente de insulina ha sido descrita como una nueva epidemia que afecta la población pediátrica. Las estadísticas indican que en 1985 existían 30 millones de personas que padecían de diabetes en el mundo. En el 2007 esta cifra pasó a ser de 245 millones. De manera curiosa, uno de cada 3 niños nacerá o desarrollará diabetes.

Diversos estudios señalan que cuando esta forma de diabetes aparece en los niños, ellos son más propensos a desarrollar complicaciones en diversos órganos y sistemas, que limitarán su calidad de vida y que son causa de invalidez en la edad adulta. Por esto, es importante conocer cómo se previene y cómo es su tratamiento.

¿Qué es la diabetes?

La diabetes mellitus es una enfermedad no transmisible que ocurre cuando el páncreas no es capaz de producir suficiente insulina o cuando el cuerpo, no es capaz de utilizar de manera efectiva la insulina que produce.

La insulina es una hormona producida en el páncreas que controla la cantidad de azúcar en la sangre (glicemia) y favorece el depósito de azúcar en los músculos, hígado y en la grasa corporal para que el cuerpo la utilice como fuente de energía.

La hiperglicemia, o niveles altos de azúcar en la sangre, causan severos daños en diferentes órganos cuando no está bien controlada, en especial, en los sistemas nervioso y cardiovascular. Con el tiempo, la diabetes puede elevar los niveles de grasas en la sangre, dañar el corazón, las arterias, la vista, los riñones y el sistema nervioso.

¿Cómo se previene?

Más del 80% de los casos de diabetes no dependiente de insulina, pueden prevenirse mediante una alimentación saludable y el incremento de la actividad física. Otras recomendaciones claves en la prevención de la aparición de esta enfermedad a temprana edad son:

Es importante destacar, que los primeros seis años de vida de los niños son fundamentales para lo que será su salud en la vida adulta, por este motivo es importante la prevención a edades tempranas.

¿Cuáles son los factores que ponen en riesgo la aparición de la diabetes no dependiente de insulina durante la infancia?

Las causas de la diabetes no dependiente de insulina son multifactoriales; la herencia, la alimentación, el sedentarismo, así como defectos en la producción y en la acción de la insulina. Se ha demostrado que uno de los principales factores de riesgo lo representa la obesidad. Recientemente, se ha descrito la 'diabesidad', para hacer referencia a la predisposición que tienen las personas obesas a padecer de diabetes no dependiente de insulina. En ciertos casos cuando la obesidad se revierte, la diabetes no dependiente de la insulina desaparece.

Otros factores de riesgo, lo representan la diabetes durante el embarazo, el peso al nacer (niños que tienen bajo y alto peso al nacer para la edad gestacional), la malnutrición durante el embarazo y la historia previa de malnutrición en la infancia.

¿Cómo tratarla?

El tratamiento dependerá de los síntomas y de la aparición de complicaciones propias de esta enfermedad. Sin embargo, la alimentación adecuada, y el realizar ejercicios con frecuencia, son el pilar fundamental en el tratamiento de esta condición.

Es necesario resaltar que inadecuados hábitos alimentarios pueden ser uno de los elementos que favorezca la aparición de esta enfermedad, de ahí la importancia que una buena alimentación en el tratamiento de la misma.

A pesar de que el 10% de los niños diagnosticados con diabetes no dependiente de insulina, pueden tratarse con modificaciones en la alimentación e incrementando la actividad física por semana, puede ser necesario en ciertos casos, tratamiento farmacológico para llevar los niveles de azúcar en sangre a la normalidad.

Los tres ángulos importantes en el triángulo del tratamiento de esta enfermedad son los siguientes:

  1. La educación.

  2. La alimentación y

  3. El ejercicio.

Esta tríada favorecerá el mantener los niveles de glicemia dentro de niveles normales, así como de grasas en la sangre (triglicéridos y colesterol), reducir la dosis de los posibles medicamentos, alcanzar y mantener el peso corporal dentro de niveles adecuados.

La importancia que tiene el tratamiento de la diabetes durante la infancia, tiene sus beneficios no sólo en el mejoramiento de los niveles de glicemia, sino en el garantizarles un buen crecimiento y maduración sexual. De no controlar la diabetes, se estaría comprometiendo el crecimiento y la maduración sexual de los jóvenes a quienes se les diagnostica esta enfermedad.

El apoyo de la familia es fundamental para el manejo nutricional de esta enfermedad, los padres, hermanos, otros familiares y cuidadoras, deben conocer cómo debe ser la alimentación del niño. El control de los alimentos que contienen cualquier tipo de azúcar, el tamaño de las raciones que consume y el horario de las comidas, son algunos de los aspectos que más deben cuidarse.

También puede ser útil, llevar al niño a centros o instituciones donde se reúnan grupos de apoyo o clubes infantiles. En éstos centros los niños reciben apoyo de muchos profesionales (endocrinos, nutricionistas, psicólogos, docentes, entre otros) que les hacen comprender que ellos no son los únicos que padecen la enfermedad, aprenden a conocerla y lo más importante, a tener claro su tratamiento.

Los niños con diabetes pueden tener una vida tan normal como la de otros niños, siempre y cuando se les enseña a tener una alimentación equilibrada y variada, a que realicen la actividad física que más les guste, por lo menos tres veces a la semana y se les lleva a los controles médicos constantes, que ayudan a sobrellevar la situación con una mejor calidad de vida.

Referencias Bibliográficas: