Edulcorantes: Más dulzura, menos calorías


Hoy en día la preocupación de los expertos en nutrición no se centra únicamente en el problema de la desnutrición, sino que se le ha sumado la malnutrición por exceso. Una buena salud está asociada a una alimentación saludable, y ésta se caracteriza por ingerir los alimentos adecuados en las cantidades correctas. Sin embargo, en las últimas décadas ha ocurrido una importante disminución de la actividad física, y se ha visto un aumento importante de los casos de sobrepeso y obesidad por un incremento en el consumo de calorías.

Esta situación se puede prevenir o revertir si se disminuye el consumo de las mismas, y una manera de hacerlo es a través de los edulcorantes. Éstos son ingredientes muy usados en gran cantidad de alimentos y bebidas. Se trata de componentes con tal nivel de dulzura que pueden ser añadidos a ciertos productos en bajas concentraciones, sin contribuir significativamente a su contenido calórico.

Sí a los edulcorantes

Todo aquel que desee mantener su peso o deshacerse de algunos kilos de más debe tener en cuenta la cantidad de calorías que consume, en relación al número que quema llevando una dieta balanceada combinada con actividad física. Unos aliados importantes en este proceso son los edulcorantes, ya que sirven de sustitutos del azúcar pero sin su carga calórica. Son muy útiles porque ayudan a mantener a largo plazo una dieta hipocalórica, dado que favorecen la creación de un menú variado. Diversos estudios han demostrado que el ingerir las versiones light de los productos colabora en la progresiva reducción de peso, inclusive en casos de obesidad.

Por otra parte, los edulcorantes benefician la salud bucal dado que no se fermentan y, en consecuencia, no afectan a los dientes. Cuando los alimentos endulzados con azúcar son consumidos, las bacterias presentes en la boca convierten el azúcar en ácido; si éste no se remueve con el cepillado puede a la larga provocar la aparición de caries.

Adicionalmente, son de gran ayuda para los diabéticos, ya que éstos requieren de un estricto control de la glucosa en la sangre. Se les suele recomendar el consumo de alimentos y bebidas libres de azúcar, y es allí donde entran en juego los edulcorantes. Así pueden continuar disfrutando de menúes exquisitos y diversos, sin poner en riesgo su salud.

¿Son seguros?

Existen muchas dudas en cuanto a si los edulcorantes como el aspartame, la sacarina, la stevia y la sucralosa son nocivos para la salud. Sin embargo, la evidencia científica disponible demuestra que no existen razones para desconfiar de éstos. Los estudios que han desatado polémicas se han basado en malentendidos, análisis inadecuado de los resultados o selección subjetiva de la información.

Uno de los grandes temores es que puedan ser cancerígenos. En este sentido, las investigaciones son muy claras y no muestran ninguna relación entre los edulcorantes y el cancer.

Otro aspecto controversial consiste en que algunos afirman que la utilización de edulcorantes estimula el apetito. Vale la pena aclarar que, hoy en día, no existen pruebas científicas que confirmen que el consumo de alimentos o bebidas que los contengan eleven o disminuyan la ingesta de comida.

Despejando dudas

En general, su uso ha sido cuestionado porque los niños requieren de calorías para su rápido crecimiento y desarrollo, y dado que en relación a su tamaño la ingesta de edulcorantes es mayor si se le compara con los adultos. En los niños y adolescentes obesos es una alternativa para reducir la ingesta de calorías. Lo ideal es enseñar a los niños como pueden reducir el azúcar simple de su alimentación habitual, elegir alimentos más saludables y practicar actividad física.

Bibliografía: