Mitos y realidades en la Lactancia


Alrededor de la lactancia existen muchos mitos que nada tienen que ver con la realidad y muchas veces confunden o desalientan a las mamás que quieren amamantar.

RELACIONADOS CON LA ALIMENTACIÓN DE LA MADRE

  1. Mito: La madre que amamanta debe comer el doble para producir más leche. FALSO.

    Realidad: La madre debe consumir una dieta sana y balanceada, que cubra sus requerimientos.

  2. Mito: La madre debe tomar mucha leche para producir leche. FALSO.

    Realidad: La madre debe tener una alimentación variada con un consumo adecuado de leche y de derivados lácteos. Ningún otro mamífero del reino animal toma leche para producir leche.

  3. Mito: Para amamantar, la madre debe seguir una dieta especial con restricción en el consumo de algunos alimentos, para evitar gases y cólicos en el bebé. FALSO.

    Realidad: Es muy frecuente que se le prohíba consumir refrescos (gaseosas) y algunos alimentos como: ajo, cebolla, coliflor, brócoli, granos entre otros, porque "pueden causar gases" a los bebés. El único alimento relacionado con cólicos es la leche de vaca consumida por la madre (sobre todo si la consume en exceso), el resto de los alimentos pueden ser ingeridos. Debe limitarse el consumo de refrescos, té, café y chocolates, los cuales pueden provocar irritabilidad en el bebé. En general la madre lactante puede comer todo lo que comía durante el embarazo.

  4. Mito: La madre debe consumir ciertos alimentos para aumentar la producción de leche. FALSO.

    Realidad: Ningún alimento aumenta la producción de leche.

  5. Mito: La madre no puede ingerir alimentos o bebidas al momento de amamantar, porque el bebé "puede atragantarse" o "hacerle daño la leche materna". FALSO:

    Realidad: La madre puede consumir lo que le provoque mientras amamanta, sin problemas.

RELACIONADOS CON LA ESTÉTICA DE LA MADRE

  1. Mito: Las madre que tienen los pechos pequeños o que tienen los pezones planos o invertidos, no podrán amamantar o producirán menos leche. FALSO.

    Realidad: No importa la forma del pezón, ni el tamaño del pecho. Todos los pechos son buenos para amamantar. Todas las madres han sido dotadas por la naturaleza con dos glándulas mamarias y con un conjunto de hormonas que se activan por la succión del bebé, independientemente de las características del pecho.

  2. Mito: La lactancia prolongada hace que los pechos se caigan. FALSO.

    Realidad: Este suceso no tiene nada que ver con el amamantamiento. Depende de otros factores como: la laxitud de la piel, la cantidad de grasa corporal, la edad y de factores genéticos.

RELACIONADOS CON LA SALUD Y EL TRABAJO DE LA MADRE

  1. Mito: La cesárea es incompatible con la lactancia. FALSO.

    Realidad: La madre que ha parido por cesárea puede amamantar regularmente a su bebé. La cesárea no interfiere con la bajada de la leche. Puede iniciar el amamantamiento, si se encuentra en buenas condiciones al recuperarse de la anestesia, utilizando una posición que sea cómoda para ambos.

  2. Mito: Se debe suspender la lactancia, si la madre recibe medicamentos. FALSO.

    Realidad: La mayor parte de los medicamentos indicados a las madres, llegan a la leche materna en pequeñísimas cantidades, absolutamente inocuas para los bebés. Sólo hay una contraindicación absoluta, cuando la madre recibe drogas antineoplásicas o isótopos radioactivos.

  3. Mito: La madre no puede continuar amamantado, si se debe reincorporarse al trabajo. FALSO.

    Realidad: La madre puede prolongar la lactancia, implementando su propio banco de leche casero. Esto le permitirá realizar la extracción, conservación y suministro de su leche, de manera que ésta le sea suministrada a su bebé con tacita, cucharita o inyectadora, por la persona que lo cuida.

  4. Mito: Si la madre se realizó cirugía en los pechos (colocación de prótesis o cirugía reductiva). No puede amamantar. FALSO.

    Realidad: La madre que ha sido operada de los pechos puede amamantar sin problemas.

RELACIONADOS CON LA PRODUCCIÓN DE LECHE

  1. Mito: La baja producción de leche puede ser un problema familiar que se hereda de madre a hijas. FALSO.

    Realidad: La baja producción no se hereda. Hasta el momento no se ha evidenciado ninguna causa de hipogalactia hereditaria. La producción láctea se relaciona con la colocación frecuente al pecho, el buen agarre y la succión efectiva, que permita el adecuado vaciado del pecho.

  2. Mito: La producción de leche en los primeros días, llamada calostro, es insuficiente para alimentar al bebé. FALSO.

    Realidad: El calostro, "el oro líquido", es un concentrado de nutrientes para el recién nacido que cubre totalmente sus requerimientos. Si se inicia el amamantamiento en la primera hora de vida, se favorece el alojamiento conjunto y se permite el amamantamiento a libre demanda, se producirá más rápidamente la bajada de la leche.

  3. Mito: El bebé llora porque tiene hambre, porque la leche materna no es suficiente. FALSO.

    Realidad: Frecuentemente el llanto se asocia con el hambre, lo que erróneamente conduce a la madre a complementar la lactancia con fórmula, al creer que su leche no es suficiente. El llanto es la forma como el bebé se comunica, cuando tiene hambre, cuando está incómodo, asustado, insatisfecho, cuando siente dolor o cuando requiere contacto o consuelo. Si el bebé llora por hambre, está pidiendo nuevamente el pecho y no que se le dé tetero.

  4. Mito: La madre debe espaciar las mamadas para que los pechos se llenen. FALSO.

    Realidad: La madre "no debe ahorrar leche". Debe amamantar en forma frecuente, a mayor succión y frecuente vaciamiento del pecho, habrá una mayor producción.

RELACIONADOS CON LA CALIDAD DE LA LECHE

  1. Mito: La leche de la madre humana es aguada, comparada con la leche de vaca. FALSO.

    Realidad La leche humana varía durante la mamada. Es importante que el bebé reciba tanto de la leche del comienzo (rica en agua, lactosa y proteínas) como de la leche del final (rica en grasa), para que obtenga una comida completa y toda el agua que necesita.

  2. Mito: Si la madre queda embarazada debe suspender la lactancia. FALSO.

    Realidad: La madre puede continuar amamantando si así lo desea, sin riesgo para su embarazo (no compromete la salud del embrión, ni induce al aborto, ni al parto prematuro). Puede incluso amamantar a ambos bebés después del parto, aún cuando sean de diferente edad.

  3. Mito: La Leche materna después de los 12 meses de edad no aporta casi nada al bebé. FALSO

    Realidad: La Leche materna continúa siendo importante a esa edad, le aporta el 40% de sus requerimientos de energía, pero requiere ser complementada con otros alimentos.

RELACIONADOS CON LA TÉCNICA DE AMAMANTAMIENTO

  1. Mito: Se debe amamantar al bebé en un horario regular (cada 2 a 3 horas), colocándolo 10 a 15 minutos en cada pecho por mamada. FALSO.

    Realidad: Debe amamantarse al bebé a libre demanda y sin restricciones de tiempo, ni de horario, permitiéndole al bebé que vacíe el pecho, que obtenga todas las fracciones de la leche y que lo suelte cuando esté satisfecho.

  2. Mito: Los pezones adoloridos y las grietas del pezón, aparecen en las madres con pieles muy delicadas, en las que no prepararon los pezones durante el embarazo y en aquellas cuyos bebés está pegados al pecho por períodos prolongados. FALSO.

    Realidad: Tanto el dolor como las grietas del pezón aparecen en mujeres con distintos tipos de piel, no se previenen con la preparación de los pezones durante el embarazo, ni se relacionan con los períodos prolongados de amamantamiento. Son provocados por la inadecuada colocación del bebé al pecho, que condiciona un mal agarre del mismo.

  3. Mito: Se deben dar los dos pechos en cada toma. FALSO:

    Realidad: Se debe dar de un solo pecho por toma hasta vaciarlo, de manera de asegurar que el bebé reciba la comida completa.

  4. Mito: Si la madre incorporó fórmula como complemento o abandonó la lactancia, ya no se podrá regresar a la lactancia materna exclusiva. FALSO.

    Realidad: Existen recursos basados en el entrenamiento y apoyo a la madre, si ella lo desea, para lograr una relactancia exitosa.

  5. Mito: No existe la confusión de pezón. FALSO

    Realidad: Cuando al bebé se le suministra pecho y fórmula como complemento (lactancia mixta), aparece la confusión de pezón. La alimentación al pecho y la alimentación por tetero requieren diferentes técnicas orales y motrices. Como succionar del tetero es más fácil, el bebé va a agarrar el pecho en forma inadecuada y su succión será ineficiente, lo que hace que se sienta insatisfecho y que a larga rechace el pecho.

Dra. Evelyn Niño - Presidente
A.C.U.R.N. La Casa Grande
Guatire - Estado Miranda
Marzo 2010