
La comida es más que un acto fisiológico; es memoria, identidad, encuentro. En cada plato, en cada mesa servida, se materializa una historia que atraviesa generaciones, entrelazando saberes, rituales y resistencias. En un continente marcado por cicatrices coloniales y políticas que históricamente han negado derechos fundamentales, la alimentación ocupa un lugar central en la lucha por la soberanía y la dignidad. Este libro, al reunir diálogos latinoamericanos sobre guías alimentarias, pone en evidencia el potencial de estos instrumentos no solo como recomendaciones nutricionales, sino también como artefactos culturales y políticos que reflejan maneras de vivir, producir y comer en América Latina.
El camino que llevó a la construcción de esta obra no se limita al debate académico. Nació de la articulación entre investigadoras e investigadores, educadoras y educadores, profesionales de la salud y comunidades, en un proceso que trascendió fronteras e instituciones. La experiencia de la UNILA, con su vocación integradora y su composición internacional, fue uno de los catalizadores de este proyecto, permitiendo que las discusiones sobre seguridad alimentaria y nutricional adquirieran una dimensión verdaderamente latinoamericana.
Las Guías Alimentarias Basadas en Alimentos (GABA) son una herramienta fundamental para orientar prácticas alimentarias saludables, contextualizadas en la diversidad sociocultural de cada país. Más allá de su función educativa, son expresiones de políticas públicas que pueden fomentar la soberanía alimentaria o, por el contrario, reflejar los intereses de una industria alimentaria cada vez más concentrada. En América Latina, donde las desigualdades se traducen en el acceso diferenciado a la comida, las GABA se convierten en un campo de disputa sobre qué y cómo se come, sobre el derecho a una alimentación adecuada y sobre la preservación de los sistemas alimentarios tradicionales.
Las guías alimentarias aquí analizadas reflejan tanto disputas como posibilidades. Cargan consigo los desafíos de la industrialización de los alimentos y la pérdida de hábitos tradicionales, pero también las resistencias que emergen de las cocinas populares, los saberes ancestrales y las prácticas colectivas de alimentación. Este libro no solo presenta un panorama de las guías alimentarias en la región, sino que también examina sus limitaciones, los paradigmas epistemológicos que las sustentan y las posibilidades de una mirada más crítica y comprometida con la realidad sociocultural de los pueblos latinoamericanos.
En la UNILA, donde la enseñanza, la investigación y la extensión se nutren de la pluralidad de voces que transitan por sus espacios, la publicación de esta obra reafirma el compromiso de la universidad con debates que dialogan directamente con los desafíos de la región. Así como las guías alimentarias son más que tablas y recomendaciones técnicas, este libro es más que un conjunto de reflexiones: es una invitación a la acción. Que cada página sirva como insumo para fortalecer la lucha por sistemas alimentarios más justos, soberanos y sostenibles.
Además de promover debates esenciales, esta publicación reafirma la política de la editorial de valorar el arte y a sus artistas. La portada, ilustrada por Julia Cardim, estudiante de Arquitectura y Urbanismo de la UNILA, representa las culturas culinarias del continente, integrando símbolos y saberes de nuestras cocinas. Más que un recurso estético, las portadas y las imágenes son espacios de disputa de narrativas, donde se materializa el compromiso de la editorial con una visión integradora del conocimiento, la cultura y el arte latinoamericano.
Que la lectura de este libro nos devuelva al acto de cocinar y comer como un gesto de resistencia y pertenencia, donde cada ingrediente, cada plato y cada encuentro reafirme aquello que nos constituye: la capacidad de transformar el alimento en un espacio de memoria, afecto y emancipación.