Documento normativo sobre emaciación

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Lo que está en juego

En 2012, la resolución WHA65.6 respaldó un Plan integral de aplicación sobre nutrición de la madre, el lactante y el niño pequeño (1) donde se fijaron seis metas mundiales de nutrición para 2025 (2). El presente documento normativo se refiere a la sexta de esas metas: reducir y mantener por debajo del 5% la emaciación infantil. El objeto de este documento normativo es reforzar la atención, la inversión y la acción en una serie de intervenciones y políticas costoeficaces que puedan ayudar a los Estados Miembros y sus asociados a reducir la tasa de emaciación infantil.

La meta mundial para 2025 se alcanzará si los países con una carga elevada evalúan la prevalencia actual, las proyecciones de crecimiento de la población, las causas subyacentes de la emaciación y los recursos disponibles para combatirlas, establecen metas de reducción anuales para guiar las intervenciones, movilizan los recursos necesarios, y elaboran y aplican planes sistemáticos para reducir la emaciación. Además, todos los países deben analizar las desigualdades entre grupos de población e identificar medidas prioritarias para determinados grupos vulnerables o marginados en los que se acumule un gran número de niños emaciados. Tal enfoque inspirado por la equidad constituye tanto un imperativo ético como una estrategia de inversión sensata.

La emaciación es un importante problema de salud y, debido a los riesgos de morbilidad asociados, requiere la atención urgente de los responsables de la elaboración de políticas y la aplicación de programas. Actuar contra la emaciación es crucialmente importante debido al mayor riesgo de morbimortalidad que presentan los niños que pierden un porcentaje excesivo de su peso corporal. Será difícil seguir mejorando las tasas de supervivencia infantil sin mejorar la proporción de los niños emaciados que recibe un tratamiento rápido y adecuado para salvar su vida, además de reducir el número de niños que llegan a sufrir emaciación (prevención).

La Organización Mundial de la Salud (OMS) clasifica la emaciación infantil como grave o moderada en función de los patrones de crecimiento de la OMS relativos al peso en función de la estatura (3). Esta definición no incluye a los niños que presentan edema bilateral con fóvea, una forma de desnutrición aguda cuyas vías causales son similares a las de la emaciación. La emaciación es una disminución excesiva del peso corporal respecto a la estatura. La malnutrición aguda en niños de 6 a 59 meses puede ser moderada o grave. La malnutrición aguda grave se define como la presencia de emaciación (peso insuficiente para la estatura) grave, de un perímetro braquial inferior a 115 mm, o de edema bilateral con fóvea. La malnutrición aguda moderada se define como la presencia de emaciación moderada o de un perímetro braquialinferior a 125 mm pero no inferior a 115 mm. De acuerdo con los datos de prevalencia nacionales se estima que, en cualquier instante dado, en todo el mundo hay 52 millones de niños menores de 5 años con emaciación, 17 millones de ellos con emaciación grave (4). Es importante resaltar que estas estimaciones pueden pasar por alto una proporción relativamente alta de los casos de emaciación incidentes (nuevos) que se producen a lo largo del tiempo y —según el momento en que se realizó el estudio en que se basan— también pueden no tener en cuenta los picos estacionales. Esto supone que las actuales estimaciones mundiales seguramente subestiman la carga anual real de emaciación (5).

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